
¿Pueden los paneles solares calentar las ciudades? Lo que dice la ciencia
En un momento crucial para la transición energética global, las energías renovables están bajo el ojo público. Una de las preguntas que ha comenzado a circular en redes sociales y plataformas digitales es si los paneles solares, específicamente los instalados en ciudades, podrían aumentar la temperatura del entorno urbano, contribuyendo al llamado efecto isla de calor.
Algunas publicaciones sugieren que las placas fotovoltaicas elevan las temperaturas y que apenas convierten un 20 % de la energía solar que reciben. Pero ¿qué hay de cierto en estas afirmaciones? ¿Es posible que una solución limpia como la energía solar tenga efectos secundarios negativos? Y más importante aún: ¿los beneficios superan a los impactos?
Gracias a un análisis riguroso realizado por el Instituto de Tecnología Química (ITQ) en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se pudo abordar esta inquietud con argumentos sólidos y basados en evidencia científica.
¿Pueden los paneles solares calentar las ciudades?: Lo que dice el estudio
La controversia se originó a partir de un artículo científico publicado en octubre de 2024 en la revista Nature, titulado “Los paneles solares fotovoltaicos en los tejados calientan y enfrían las ciudades”. La investigación se centró en la ciudad de Calcuta, India, durante una ola de calor, y simuló el efecto de cubrir completamente los tejados con paneles solares.
Los resultados fueron mixtos, durante el día, la temperatura superficial urbana podría aumentar hasta 1.5 °C, pero durante la noche se reduciría hasta 0.6 °C. Es decir, los paneles no solo calientan, también enfrían, dependiendo del momento del día y del diseño urbano.
Este fenómeno tiene una explicación física, los paneles solares convencionales de silicio convierten entre 15 y 20 % de la radiación solar en electricidad. El resto, cerca del 80 %, se queda en la superficie y se libera en forma de calor, principalmente por convección. Pero esto no es exclusivo de las placas solares; todas las superficies urbanas oscuras, como el asfalto o los techos planos, actúan de manera similar o incluso peor.

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Paneles solares como doble techo: ¿un efecto positivo?
Pablo P. Boix, investigador del ITQ, explica que aunque los paneles solares pueden aumentar ligeramente la temperatura superficial respecto a un tejado convencional, esto no implica necesariamente un aumento de temperatura dentro de los edificios. De hecho, al actuar como una capa adicional de sombra, pueden reducir la temperatura en la planta inmediatamente inferior, funcionando como un “doble techo” protector.
Además, parte de la radiación no absorbida se refleja, dependiendo del color, material y reflectancia del panel. De ahí que nuevas tecnologías estén desarrollando sistemas más eficientes y con menor impacto térmico.
Alternativas para reducir el efecto de calor urbano
El mismo estudio sugiere formas de mitigar cualquier posible efecto térmico de los paneles solares. Algunas estrategias incluyen:
- Mejorar la reflectancia de los tejados urbanos.
- Usar materiales fotovoltaicos más avanzados, como las perovskitas, que permiten diseños semitransparentes o de doble función (como en ventanas).
- Pintar zonas adyacentes a los paneles con colores claros que reflejen más radiación solar.
- Integrar sistemas termoeléctricos que aprovechan las diferencias de temperatura para generar energía adicional.
En Suncore, promovemos una visión integral de la energía solar en zonas urbanas y rurales, considerando enfoques de distribución eficiente de los sistemas fotovoltaicos dentro de sus proyectos, asegurando que la instalación fotovoltaica también responda a criterios de diseño urbano y eficiencia térmica.
¿Qué ocurre en otras ciudades del mundo?
No todos los estudios apuntan a un calentamiento urbano por paneles solares. Por ejemplo, una simulación realizada en 2014 en la zona metropolitana de París indicó que la instalación masiva de paneles podría reducir la temperatura ambiente en 0.2 °C durante el día y 0.3 °C durante la noche. Además, se observó un ahorro del 12 % en aire acondicionado, lo que confirma que el impacto depende del entorno, la densidad de edificios y el clima local.

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Renovables: Beneficios sin discusión (Aunque con matices)
Los científicos consultados por VerificaRTVE coinciden en que los beneficios de las energías renovables, en especial de la solar, están fuera de toda duda. A pesar de que todo sistema energético tiene algún grado de impacto, la sustitución de combustibles fósiles por energía solar reduce significativamente las emisiones de CO₂, uno de los principales responsables del cambio climático.
Además, los paneles solares permiten llevar electricidad a zonas aisladas, mejorar la resiliencia energética de las ciudades y generar un sistema eléctrico más limpio y descentralizado. Como cualquier tecnología, su diseño debe perfeccionarse, pero su aporte a los objetivos climáticos es incuestionable.
¿Pueden los paneles solares calentar las ciudades? Sí, ligeramente y en ciertos contextos urbanos muy específicos. Pero también pueden enfriar, sombrear y reducir la dependencia de tecnologías que sí contribuyen activamente al calentamiento global. Todo depende de cómo se diseñen, dónde se instalen y qué materiales se utilicen.
La sostenibilidad no se trata de elegir entre blanco o negro, sino de tomar decisiones inteligentes y basadas en la evidencia. Y si el objetivo es frenar el cambio climático y construir ciudades más limpias, los paneles solares siguen siendo uno de los aliados más sólidos. Forma parte de esta transformación dando clic aquí.
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