
Planta fotovoltaica en Hidalgo: Una apuesta firme hacia el futuro energético
En medio del creciente debate sobre el desarrollo de proyectos de energía renovable en México, el estado de Hidalgo se encuentra en el centro de la conversación con la construcción de una planta fotovoltaica en los municipios de Singuilucan y Zempoala, una obra que ha despertado tanto entusiasmo como inquietudes.
Mientras manifestantes alzaban la voz el pasado 13 de julio en la Plaza Juárez para cuestionar los posibles efectos ecológicos y sociales del proyecto, el gobernador Julio Menchaca Salazar defendió con firmeza la instalación, asegurando que se trata de una tecnología del futuro que responde al compromiso del estado con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.
Un proyecto con visión de futuro
La planta fotovoltaica forma parte de una estrategia estatal más amplia que busca diversificar la matriz energética de Hidalgo mediante fuentes limpias como la solar, eólica e hidráulica. Según el gobernador Menchaca, esta infraestructura no solo es compatible con el entorno natural, sino que representa una respuesta urgente y necesaria al aumento en la demanda de energía, especialmente en la zona sur del estado, donde el crecimiento industrial se ha acelerado en los últimos años.
“Tenemos la información de que no afecta absolutamente en nada al medio ambiente”, declaró el mandatario, en referencia a los estudios técnicos que respaldan el proyecto. Además, recalcó que la energía solar no modifica los patrones climáticos ni aleja la lluvia, como algunos sectores de la población creen erróneamente.
Tras la protesta de activistas y magueyeros contra la construcción de un parque fotovoltaico entre Singuilucan y Epazoyucan, el gobernador Julio Menchaca Salazar afirmó que el proyecto continuará…https://t.co/MHb3mORARP
— Periódico Ruta (@PERIODICORUTA) July 15, 2025
Dudas legítimas, respuestas necesarias
Las manifestaciones ciudadanas reflejan una realidad que muchas veces acompaña a los grandes proyectos de infraestructura renovable, como la falta de socialización e información clara. Ante ello, Menchaca instruyó al secretario de Desarrollo Económico, Carlos Henkel Escorza, para que inicie un diálogo directo con los habitantes de la zona y los inversionistas, con el fin de disipar dudas y generar confianza.
Expertos en energía y desarrollo comunitario coinciden en que los proyectos fotovoltaicos, cuando son bien comunicados, pueden traer beneficios tangibles para las comunidades rurales, incluyendo empleo, inversión en servicios públicos y mejor infraestructura.
En Suncore, hemos demostrado que es posible desarrollar granjas solares bajo esquemas participativos, transparentes y con un alto respeto por el medio ambiente y el tejido social.
Energía limpia, desarrollo justo
El gobernador subrayó que el verdadero reto no es la tecnología en sí, sino lograr que las comunidades vean en ella una oportunidad, no una amenaza. En esa línea, la transición energética no debe pensarse solo como una respuesta técnica al cambio climático, sino como un proceso que fortalece la soberanía energética, dinamiza economías locales y protege los recursos naturales.
En Hidalgo, esta planta fotovoltaica se proyecta como un punto de inflexión como una infraestructura clave que puede sentar las bases para futuras inversiones solares en la región, generar empleos verdes y consolidar al estado como referente en la producción de energía limpia.
¿Qué características tendrá la planta?
Aunque aún no se han hecho públicos todos los detalles técnicos del proyecto, fuentes cercanas aseguran que se trata de una planta fotovoltaica de gran escala, con una capacidad instalada que permitirá abastecer parte del consumo eléctrico de zonas industriales y rurales de Hidalgo. Se prevé el uso de paneles solares de alta eficiencia, probablemente bifaciales, que optimizan la captura de radiación solar desde ambas caras y mejoran el rendimiento energético.
Además, se estima que el terreno será aprovechado bajo un modelo de coexistencia con usos agropecuarios o zonas de conservación, lo que permitiría mantener la vocación agrícola del suelo en ciertas franjas del proyecto, alineándose con los principios de la agrovoltaica.

Imagen de referencia de Pexels
Un camino sin vuelta atrás
En un país donde la transición energética avanza con velocidades desiguales, el caso de Hidalgo demuestra que la voluntad política, la información pública y el acompañamiento comunitario son fundamentales para impulsar proyectos solares exitosos y sostenibles.
La defensa del gobernador Menchaca no es solo un respaldo institucional a una planta en particular, sino un mensaje más amplio, al señalar que, la energía solar ya no es una promesa futura, es una herramienta presente para el desarrollo regional, la reducción de emisiones y la generación de empleo.
De la resistencia al entendimiento
La instalación de la planta fotovoltaica en Singuilucan debe leerse como un llamado urgente a construir puentes entre las comunidades y la innovación tecnológica. Los beneficios de la energía solar, desde el ahorro energético hasta la independencia energética, son reales, pero requieren de procesos participativos, transparencia y acompañamiento social.
Si se logra, Hidalgo podría no solo encabezar la generación de energía limpia en el centro del país, sino también convertirse en un ejemplo de cómo las energías renovables pueden ser palancas de desarrollo social y ambiental. La tarea no es sencilla, pero como afirma Menchaca, es el camino que exige el futuro.
Ahora lee:
Paneles solares para hogares vs. empresas
Guía 2025 para principiantes en sistemas fotovoltaicos
Paneles solares ultralivianos en Europa
